jueves, noviembre 11, 2010

Yeti


Un gobernador siberiano ofrece un millón de rublos a quien encuentre al yeti

«Al ganador le prometo que conversaremos con el monstruo y tomaremos té juntos», ha bromeado Amán Tuléyev.

El gobernador de la región siberiana de Kémerovo ofreció hoy una recompensa de un millón de rublos (unos 23.700 euros) a quien encuentre al abominable hombre de las nieves.

«A quien gane el premio, le prometo que conversaremos con el hombre de las nieves y tomaremos té juntos», bromeó el gobernador Amán Tuléyev tras anunciar la recompensa en la primera celebración del Día del Yeti, según las agencias rusas.

Tuléyev inició el mes pasado una intensa campaña en defensa de la existencia del yeti con el fin de promover el turismo en esa región minera.

Según el gobernador, el número de avistamientos de hombres de las nieves en la zona se ha multiplicado en los últimos años e incluso se ha habilitado una cueva como lugar de peregrinaje para los curiosos que viajen hasta la región en busca de estos seres supuestamente originarios del Himalaya.

El Gobierno local ha invertido 200 millones de rublos (unos 4,8 millones de euros) en la creación de numerosas infraestructuras turísticas, entre las que se encuentra una estación de esquí y 42 hoteles, para recibir al creciente número de visitantes que espera como resultado de esta campaña.

El año que viene, esta inversión se ampliará con una partida de 60 millones de rublos (unos 1,4 millones de euros).

Además, este año se ha declarado el 11 de noviembre como el Día del Yeti, jornada en que se llevarán a cabo en la región numerosas actividades relacionadas con estos enigmáticos seres. «Estoy convencido de que ésta será la festividad más peculiar y distintiva», dijo Tuléyev.

La región de Kémerovo no es la primera que utiliza seres mitológicos para atraer el turismo. Escocia recibe cada año millares de curiosos que se acercan a las orillas del lago Ness con la esperanza de ver a «Nessie», el monstruo que, según la leyenda, vive en las profundidades de ese lago.

Quizá los yetis seguirán usando su maña para eludir a los humanos y el premio quede desierto, pero una cosa está clara: ya han invadido los escaparates de las tiendas de Kémerovo, donde recreaciones de estos misteriosos seres se presentan en todos los tamaños y formas imaginables.